Metodología ASIRI: ¿cómo se relacionan el sentir, pensar y hacer en la primera infancia?
Cada juego, conversación, movimiento y exploración representa una oportunidad para comprender lo que sucede a su alrededor y construir nuevos aprendizajes.
Cada juego, conversación, movimiento y exploración representa una oportunidad para comprender lo que sucede a su alrededor y construir nuevos aprendizajes.
El agua permite observar cambios visibles de manera inmediata: se mueve, fluye, ocupa espacio y puede pasar de un recipiente a otro. Estas características hacen que las actividades con agua sean una oportunidad para acompañar el desarrollo de habilidades iniciales mediante el juego.
Durante la primera infancia, los niños conocen el mundo principalmente a través de los sentidos, la observación y la interacción con las personas que los acompañan. Por eso, mirar las nubes, sentir el viento en el rostro o escuchar las gotas de lluvia puede convertirse en una experiencia significativa para comprender algunos fenómenos naturales.
La repetición en el aprendizaje infantil no significa hacer siempre lo mismo sin propósito. Es una oportunidad para que los pequeños construyan seguridad, afiancen conocimientos y se preparen para enfrentar nuevas experiencias desde lo que ya conocen.
Experimentar para aprender es fundamental durante la primera infancia. Más que recibir información, los niños necesitan tener oportunidades para interactuar con su entorno y encontrar respuestas por medio de sus propias experiencias.
Actividad física en el desarrollo infantil: descubre cómo el movimiento fortalece el desarrollo integral de los niños.
El juego en la primera infancia impulsa el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños de forma natural.
El inicio de un nuevo año escolar en la primera infancia es un momento cargado de emociones, expectativas y grandes aprendizajes por descubrir. En el Jardín IKIGAI recibimos este comienzo con profunda alegría, conscientes de la importancia que tienen estos primeros años en la vida de cada niño.
El inicio de un nuevo año escolar en la primera infancia es un momento cargado de emociones, expectativas y grandes aprendizajes por descubrir. En el Jardín IKIGAI recibimos este comienzo con profunda alegría, conscientes de la importancia que tienen estos primeros años en la vida de cada niño.
El cierre de un año escolar en la primera infancia es un momento profundamente significativo. En el Jardín IKIGAI, cada final de ciclo representa una oportunidad para reconocer los pequeños grandes logros que construyen el desarrollo integral de nuestros niños.